Algunas personas humanizan a sus animalitos y otros les tienen un afecto distante, pero para todos son compañía y emoción aseguradas.
¿Siempre es beneficioso que las personas mayores tengan una mascota en casa?
Las investigaciones son contradictorias: fomentan su presencia, o las desaprueban por
completo.
Por lo pronto, caer de sorpresa con un cachorro para tu bisabuela no es una idea brillante.
Por lo pronto, caer de sorpresa con un cachorro para tu bisabuela no es una idea brillante.
Adoptar es una responsabilidad, tanto como cuidar
un animal que hace tiempo vive en la casa, y hay pros y contras para tener en
cuenta:
Es importante saber que las estadísticas indican que un porcentaje muy alto
de las caídas de ancianos en sus casas, se produce por tropiezos con las
mascotas.
Aunque según parece, a todos nos
gusta ir chancleteando por la vida a cualquier edad, así que sumale pantuflas, pisos resbaladizos, alfombras, poca iluminación … y tenés el combo completo para el reemplazo de
cadera.
Pero la mayoría de los estudios afirman que una mascota mejora la salud
y calidad de vida de los ancianos, porque los pone más activos y optimistas, hacen menos
visitas al médico y viven más.
Se ha comprobado que aún a personas muy enfermas, o con Alzheimer, estar con mascotas les mejora el ánimo, la atención y la memoria.
Se ha comprobado que aún a personas muy enfermas, o con Alzheimer, estar con mascotas les mejora el ánimo, la atención y la memoria.
Hay muchos ancianos solos, que se aburren o aíslan y están horas delante
del televisor, sobretodo cuando enviudan o pierden a sus amigos.
Tener un ser vivo que pide caricias y los hace reír, les devuelve el
interés en la vida. Un hocico húmedo impone rutinas, los motiva para
levantarse y distrae del miedo al futuro y sus achaques.
A los animales, no les importa cómo vive, cómo es, o que olor tiene una persona; te aceptan sin prejuicios y son incondicionales. Los mayores los convierten en sus amigos y confidentes porque se comunican con ellos de una manera diferente.
A los que les es difícil comunicarse con la gente o participar de actividades en su barrio, se vuelven más conversadores porque su animalito siempre es motivo de charla y despierta amabilidad en muchas personas.
A los animales, no les importa cómo vive, cómo es, o que olor tiene una persona; te aceptan sin prejuicios y son incondicionales. Los mayores los convierten en sus amigos y confidentes porque se comunican con ellos de una manera diferente.
A los que les es difícil comunicarse con la gente o participar de actividades en su barrio, se vuelven más conversadores porque su animalito siempre es motivo de charla y despierta amabilidad en muchas personas.
Las mascotas también pueden alertarte que algo no anda bien. Si
notás que están descuidados, más flacos o hay olores, tal vez su dueño esté
teniendo algún problema o sea un gran esfuerzo ocuparse de ellos.
En algunos casos los estresa si se enferman, o pensar en qué pasaría si ellos no
estuvieran.
Fijate que hay mucha gente grande que, cuando por primera vez en años
ya no tienen mascota, no quieren volver a tener una.
Aunque los amen, un animal los complica si necesitan mudarse, se reducen sus ingresos o quieren viajar más.
A veces empiezan a cuidar de algún animal de la calle. Esos contactos los
enriquecen, pero aunque creas que es lo mismo que tenerlos en casa, respetemos
que prefieran esa relación sin compromiso.
Para tener en cuenta
Si un adulto mayor desea una mascota, podemos ayudarlo conversando sobre sus posibilidades reales y capacidad para adaptarse.

Es importante elegir la mascota adecuada y tener en cuenta cada
vivienda en particular.
La gente grande necesita sentirse útil, y cualquier animal necesita
amor y cuidado. Peces,
pájaros, tortugas ... necesitan menos atención.
Los gatos son independientes y limpios, pueden vivir en el interior o
entrar y salir solos, y son muy buenos compañeros para personas con poca
movilidad o postradas, porque se acurrucan buscando calor.
Si se quiere un perro para pasear o que sea guardián, hay que analizar que razas convienen, de acuerdo a la energía que tienen y el cuidado o espacio que necesitan.
En los refugios la gente grande suele aceptar mascotas
viejas, que otros no quieren, porque son más tranquilas y pacientes.
Los voluntarios conocen la personalidad de cada animalito y si están saludables.
A veces actúan de “padrinos” responsables: colaboran con las personas mayores en su cuidado y los acompañan a sacarlos a pasear o al veterinario.
Saben si el animal queda solo, o buscan un hogar temporario en caso de enfermedad de su dueño.
Los voluntarios conocen la personalidad de cada animalito y si están saludables.
A veces actúan de “padrinos” responsables: colaboran con las personas mayores en su cuidado y los acompañan a sacarlos a pasear o al veterinario.
Saben si el animal queda solo, o buscan un hogar temporario en caso de enfermedad de su dueño.
El amor por los animales puede
ayudar a los integrantes de la familia a relacionarse, tener un tema de conversación y colaborar en la atención.
Lindísimas las fotos y la sonrisa
ResponderEliminarGracias Susana. Creo que es el reflejo del post
EliminarEl problema con las personas mayores es que empiezan a actuar como niños,y es ahí donde se pierde la paciencia,nada quiere responsabilidades de atender a los adultos mayores .Todos temen la vejez!
ResponderEliminarEs cierto que es muy difícil y en algunos momentos extenuante!
EliminarPero aunque a veces actúen como niños, tienen una vida y experiencia por detrás. Tuvieron su momento de decisiones y obligaciones, y también es duro dejar lugar y ceder los espacios.
La intención de este blog es que podamos compartir y reflexionar sobre este tema en general.
Gracias por participar con tu opinión y espero que sigas leyendo las notas